III Campus Científico de la ONCE: la ciencia al alcance de las manos de jóvenes con ceguera o discapacidad visual

Secciones: CRE Madrid
Una alumna ciega troca un hurón disecado

El Centro de Recursos Educativos (CRE) de la ONCE en Madrid acogió  del 5 al 7 de mayo a 20 estudiantes con ceguera o con grave discapacidad visual de 5º de Primaria a 2º de la ESO para desarrollar su III Campus Científico. Centrado en materias como Ciencias de la Naturaleza y la Paleontología, Geología, Física y Química, y a través de laboratorios rotativos adaptados, los alumnos y alumnas afiliados a la ONCE que cursan sus estudios en centros ordinarios de Alicante, Barcelona, Madrid, Valencia, Pontevedra, Sevilla, Aragón, Extremadura, Galicia y Navarra han sido instruidos por 8 docentes de los equipos educativos de los CRE de la ONCE de todo el país de una manera eminentemente práctica. Los objetivos: proporcionarles una formación más integral en esta materia, minimizar las barreras con las que actualmente se encuentran en el conocimiento de diversas ramas científicas y facilitarles la elección de estudios superiores en este campo.

Para Ana Llauradó, responsable del Departamento de Atención Educativa de la Dirección de Educación, Empleo y Braille de la ONCE, “es muy importante convocar este tipo de campus especializados en áreas de especial dificultad para nuestros alumnos y alumnas afiliados, ya que son materias que a nivel práctico no están adaptadas para ellos”, explica.

Los chavales realizando prácticas de laboratorio

“Las prácticas de laboratorio, por ejemplo, no suelen ser espacios accesibles por todos los utensilios que suelen tener o algunos contenidos que suelen ser muy visuales y que no son palpables, como la astronomía, la geología, que normalmente se ven en los libros, o temas de fauna y flora, que si no las ves y no tienes ocasión de palparlas o tocarlas, son cosas que pueden ser un tanto inaccesibles y eso es lo que hemos tratado en este fin de semana, de una forma accesible y experimental, para que el alumnado con discapacidad visual pueda acceder y conocerlo”, manifiesta.

La falta de autonomía y de accesibilidad en igualdad de condiciones respecto a sus compañeros que afecta a los estudiantes con discapacidad visual al realizar las diferentes actividades de ciencias en sus centros educativos son trabas importantes para su plena inclusión educativa y, en definitiva, de cara a una formación integral de estos alumnos. De ahí que las acciones de este proyecto vayan encaminadas a eliminar precisamente las barreras existentes en la actualidad para el conocimiento de las ciencias, adquiriendo estrategias prácticas, trabajar en equipo y afianzar su capacidad individual a la hora de realizarlas, como nos explica María del Valle Durán, coordinadora de la Red de Especialistas de Ciencias del CRE de la ONCE en Sevilla.

Del Museo al laboratorio

El Campus concentró durante tres jornadas un completo programa de actividades que comenzó con una visita al Museo Nacional de Ciencias Naturales, que gracias a su división de accesibilidad puso a disposición de este alumnado materiales y piezas de su fondo museístico que pudieron tocar, como nos explica Jaime Muñoz, profesor de Ciencias del CRE de Madrid, centro organizador del campus.

Tanto para él como para su compañera, María del Valle Durán, se trata de una convocatoria que aporta a los niños y jóvenes una gran dosis de seguridad en sí mismos y sobre todo les abre la expectativa de poder plantearse en el futuro una formación superior en este ámbito. Por ello, ambos coinciden en el acierto de haber desarrollado este campus con alumnos de primaria, que en las anteriores ediciones de 2015 y 2017 no tuvieron cabida.

Los chavales en el Museo de Ciencias

Pero sobre todo, como explica Llauradó “creemos que es una oportunidad  para que los alumnos que pueden presentar por su  discapacidad visual dificultades para poder seguir estas materias compartan durante un fin de semana con sus iguales estrategias y recursos de una forma lúdica y amena, poder engancharse a esas áreas y que las afronten con entusiasmo y con ganas en su centro escolar”

Las actividades de formación tuvieron lugar por las mañanas y se complementaron por las tardes con otras de carácter lúdico, cultural y de convivencia entre todos los participantes, para fomentar también valores como la solidaridad, la amistad, la tolerancia y el respeto. 

Y es que las relaciones sociales entre sus iguales constituyen también un importante aliciente entre los participantes, según nos explica el profesor Jaime Muñoz.

Xabela Matín y Aina Castro, dos de las participantes viajaron desde Pontevedra y Barcelona, respectivamente, para poder vivir esta experiencia nos contaban así todo lo que han aprendido. Por eso Xabela no duda en animar a otros jóvenes, como ellas, estudiantes de 2º de la ESO, a que "salgan de sus casas y prueben, porque nos lo pasamos muy bien".

El fin de semana científico culminó con un ‘escape room’ que a modo de gymkana científica los y las participantes tuvieron que aplicar lo que habían aprendido para poder desactivar una supuesta ‘bomba’. “Les encantó -nos cuenta María del Valle-. Fue una manera muy divertida de poner en práctica todo lo que habían aprendido".

Mercedes Leal
 

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