Una veintena de niños y niñas afiliadas de toda España viven el I Campus Artístico en el CRE de Madrid

  • Boletín: Nº 83. JUNIO 2022

    Temática: CRE Madrid Chavales trabajando en uno de los talleres

    “Ha sido una experiencia absolutamente motivadora y seguro que inolvidable para muchos de ellos, que les ha hecho sentirse bien y competentes en estas áreas artísticas”. Esto nos comentaba Isidre Vallés, profesor y especialista de Música del CRE de Barcelona, que del 20 al 22 de mayo acompañó e instruyó, junto a los equipos estatales de especialistas de Música y Plástica de nuestra organización, a los 20 niños y jóvenes ciegos o con baja visión de 7 a 14 años que vivieron el I Campus Artístico organizado por la ONCE, celebrado en su Centro de Recursos Educativos (CRE) madrileño.

    Con la cultura africana como eje temático, el campus desarrolló diversas actividades artísticas que facilitan el encuentro y la conexión de las áreas de artes plásticas y música, con el fin de potenciar la creatividad de los participantes, facilitarles el conocimiento de culturas a través de las artes plásticas y la música, y favorecer su inclusión educativa.

    Así, los participantes, procedentes de distintos puntos de España, han hecho máscaras africanas, brazaletes con elementos sonoros, han aprendido a moverse a ritmo de capoeira, así como a familiarizarse con algunos instrumentos típicos africanos como el wasamba, cantar y bailar, o visitar -durante le primer día de campus para introducirles en la temática a trabajar- el Museo Africano de Madrid, en el que pudieron disfrutar de una atenta visita organizada con todo detalle por los responsables del mismo, accediendo a esculturas y obras de todo tipo que se permitió tocar a todo el alumnado del Campus.

    Collage de actividades

    Tras dos intensas jornadas llenas de actividades, el domingo por la mañana llegó el momento de que todos los chicos y chicas sacaran todo el talento preparado en los talleres y cantaran y danzaran con las máscaras y abalorios confeccionados por ellos mismos.

    “La evaluación de este campus no ha podido ser mejor y fruto de ello, la carta de David, un alumno venido de Castilla y León, que os queremos dar a conocer y que es el mejor balance”, nos remitía el propio director del CRE de Madrid, Germán Moya y que dice así:

    "Hola, soy David, tengo 14 años y soy de Valladolid. Había decidido ir a este campamento para hacer amigos/as y hacer las actividades de este centro educativo: pintura y música. Y me lo he pasado genial. Aquí se está muy entretenido haciendo máscaras e instrumentos; aprendiendo música, saber tocar instrumentos y saber cantar en una tribu.

    También tienes un menú espectacular: churros, tortilla, arroz... ¡ESTÁ TODO RIQUÍSIMOOOOO! También hay gente que te ayuda, se llaman: educadoras. Son muy amables y divertidas, te ayudan con cualquier problema, te hacen reir, sonreir y te animan. Siempre tienen planes para hacer todos los días, y te ayudan a comer y a llevarte a los sitios. Te ayudan también cuando te duele algo o te sientes mal. Y hacen discotecas increibles.

    Volveré algún otro fin de semana. ¡Hasta la próxima!

    Vuestro amigo,

    David"

    Carta de David

    Junto a Germán, los equipos estatales de docentes especialistas de ambas áreas, Plástica y Música, conjugaron bajo la misma temática de la cultura africana los diversos talleres desarrollados, en los que todos los niños y niñas se han implicado tanto física como emocionalmente, lo que sin duda ha enriquecido tanto su aprendizaje cognitivo en ambas materias como sus relaciones sociales.

    Así nos lo explicaba Mariano Catón, profesor especialista del CRE de Alicante. "Ha sido una experiencia muy bonita, tanto para nosotros, los docentes, como para los niños y niñas", asegura, poniendo además el acento en los beneficios personales que estas actividades tienen el desarrollo personal y social de estos alumnos, más allá del conocimiento cultural o académico.

    Por su parte, Mar Calvet, profesora de música, compañera de Isidre en el CRE de Barcelona, explicaba la gran oportunidad que tanto a profesores como al alumnado ofrece este tipo de iniciativas. "Nos pareció muy interesante porque estamos hablando de disciplinas que no ocupan casi horario en el currículo académico", afirmaba.

    Idea que apoyaba su compañero Isidre, quien apostillaba que la experiencia de este I Campus ha sido por tanto muy enriquecedora para todos, niños y niñas y docentes.

    Mercedes Leal