Una emprendedora madrileña con discapacidad se embarca en un proyecto de restauración de mobiliario antiguo

  • Boletín: Nº 8. SEPTIEMBRE 2015

    Temática: Solidaridad María José Gutiérrez realizando un trabajo de restauración

    Una emprendedora madrileña con discapacidad ha puesto en marcha, en el municipio de El Escorial, el proyecto empresarial 'El Legado', cuya actividad principal se centra en la rehabilitación y restauración de muebles y objetos antiguos. La iniciativa cuenta con el apoyo de Fundación ONCE en el marco de las ayudas que la entidad concede cada año al autoempleo.

    María José Gutiérrez, de 55 años de edad y madre de dos hijos, tiene una discapacidad física desde hace tan solo cuatro años, circunstancia que le ha obligado a reorientar su trayectoria profesional desde el ámbito deportivo –en el que ha ejercido como monitora y profesora en diversas disciplinas– hasta el mundo de la restauración mobiliaria.

    La emprendedora afincada en El Escorial reconoce que no fue sencillo hacerse a la idea de que debía dar un giro de 180 grados a su quehacer profesional y dejar de lado el deporte. “Con 52 años, la espalda rota y reconstruida y toda mi formación basada en el campo deportivo, realmente solo veía un montón de nubes en el horizonte”, sostiene, “pero, durante mi proceso de rehabilitación, me incluyeron en un programa de readaptación profesional y comenzó a renacer en mí la esperanza de un futuro en el que todavía servía para ganarme la vida por mí misma”.

    Fue allí precisamente donde obtuvo las bases necesarias para apostar por una nueva dirección en su desempeño laboral, en este caso, la restauración de muebles antiguos, un terreno por el que ha sentido interés desde los 20 años de edad, y donde se forjaron los cimientos de “El Legado”.

    Entrada de 'El Legado'

    En este taller de restauración mobiliaria, María José se encarga, con el apoyo de su familia, de la recuperación de muebles antiguos cuyo problema es únicamente el estado del barniz, de la reconstrucción y el tapizado de asientos, de la reposición o la aplicación de piezas de rejilla para muebles tonet, del arreglo de objetos como marcos, espejos o consolas Luis XV con aplicación de pan de oro, de la limpieza y el lucimiento de apliques en muebles estilo Imperio, de tratamientos antixilófagos y de la eliminación de golpes o marcas de quemaduras, entre otros.

    Por otra parte, la emprendedora madrileña valora como fundamental la ayuda recibida por parte de Fundación ONCE para lograr que su proyecto viese la luz. “Me ayudaron, con infinita paciencia, a elaborar un plan de empresa viable. Debo reconocer que, sin su asesoramiento, no habría sido capaz de hacerlo”, admite.

    María José Gutiérrez considera que, aunque el número de emprendedores con discapacidad se ha incrementado de manera notoria en los últimos años, “aún queda mucho por hacer para concienciar a la población y que sea consciente de que no se trata de caridad, sino, simplemente, de justicia”. Asimismo, afirma conocer a otras personas con discapacidad que, al igual que ella, han dado un paso adelante y se han convertido en emprendedores. “Una de ellas también ha montado un taller de restauración de muebles antiguos; otra, un taller de reparación de calzado, y alguna más, un estudio de diseño gráfico y páginas web”, señala.