Fundación ONCE acoge ‘Brazadas de superación’, una muestra fotográfica llena de ternura y coraje

  • Boletín: Nº 37. ABRIL 2018

    Temática: Solidaridad Foto de ambiente durante la inauguración de la exposición

    La sala Cambio de Sentido de Fundación ONCE acoge hasta el próximo 1 de junio ‘Brazadas de superación’, una muestra fotográfica en la que su autor, el navarro Javier Inchusta, refleja el coraje y la ternura de su hijo Jonan, un niño con síndrome de Down y de West afectado además por la pérdida de visión en los dos ojos que lucha cada día por conseguir nuevos retos.

    La exposición, formada por una quincena de fotografías en blanco y negro y en color, se inauguró el día 22 de marzo en la Sala Cambio de Sentido, en un acto que estuvo presidido por José Luis Martínez Donoso, director general de Fundación ONCE, y que contó con la presencia de Mercè Luz, jefa del departamento de Cultura y Ocio de Fundación ONCE;  Isabel Bettina, comisaria de la muestra, y el propio Javier Inchusta junto a su hijo Jonan y el resto de su familia.

    Foto de familia de todos los participantes en la presentación de la exposición

    ‘Brazadas de superación’ es un conjunto de fotografías que reflejan el empeño de Javier e Izaskun Adot, su mujer, por sacar lo mejor de Jonan a través de la natación y que ponen también de manifiesto cómo esta actividad es un estímulo para el niño, que derrocha ternura en cada imagen.

    Así, Javier Inchusta, desde su estudio IRfotografía,  ha ido recogiendo instantes cotidianos de su hijo Jonan en familia que ahora se han recopilado en ‘Brazadas de superación’, un conjunto de imágenes que desprenden arte, fuerza y cariño, según pone de manifiesto la comisaria de la muestra, Isabel Bettina.

    La exposición transmite “la fuerza interior, la fuerza que nos acompaña siempre cuando queremos mostrar lo que somos, cuando queremos comunicarnos con el exterior y decir a los demás, aquí estamos, aunque haya otras capacidades para expresarlo”, afirma Bettina.

    Pero ‘Brazadas de superación’ es más que un conjunto de fotografías: es también el nombre de la fundación creada en 2016 por Javier Inchusta, Izaskun Adot y otros padres empeñados en demostrar que el esfuerzo suele tener recompensa y que, por eso, con discapacidad o sin ella, hay que proponerse siempre nuevos retos. “Nuestra fundación pretende mostrar la satisfacción del esfuerzo, la cara amable de la discapacidad y un aprendizaje de vida”, afirman sus impulsores, que aseguran también que “afrontando el día a día con ilusión y ganas de trabajar”, los jóvenes mejoran su autonomía y desarrollo, haciendo aquellas actividades que más les satisfacen.