Un grupo de 35 personas de la Delegación de Madrid disfrutan del ‘Madeira Soñado’

  • Boletín: Nº 8. SEPTIEMBRE 2015

    Temática: Servicios y actividades Varios de los participantes en el viaje a Madeira delante de un acantilado

    Un grupo de 35 participantes, afiliados y afiliadas de la ONCE en la Comunidad de Madrid, han viajado durante una semana a la isla portuguesa de Madeira, para conocer su belleza natural, gracias a las vacaciones de verano ‘Madeira Soñado’ organizadas por la Delegación Territorial.

    Este paraíso en el océano Atlántico es un archipiélago de origen volcánico, con un clima agradable durante todo el año, una flora y fauna maravillosas y se caracteriza por paisajes distintos en sus diferentes regiones. Bañada por un mar límpido y cálido, la mayoría de sus diferentes localidades presentan atractivas zonas balnearias que invitan a baños y muchas zambullidas.

    Entre los días 19 y 26 de agosto, los viajeros han conocido y disfrutado de un amplio programa de actividades y visitas de la mano de ILUNION Viajes. Cada día comenzaba una aventura de contrastes, lugares y rincones de la isla por descubrir, como su capital Funchal, Camacha, Santana, Ribeira Brava o Porto Moníz, Villa de Calheta, miradores en Camara de Lobos, de Encumeada, Pico Arieiro, de la Portela o Punta do Pargo, entre otros; con su bahía de cara al mar; sus mercados, donde destacan su pescado fresco y las flores de colores; sus monumentos; sus fábricas de bordados, y sus bodegas con el famoso “vino de Madeira”.

    En el día libre algunos disfrutaron de una travesía en barco desde Funchal o un agradable paseo por el Jardín Botánico de la ciudad y por la capital, para poder integrarse aun más en la cultura maderiense.

    Durante el viaje, los participantes han estado acompañados por monitores de la ONCE, un equipo humano que ha velado por su seguridad, ofreciendo su ayuda y apoyo personalizado, acompañando en todas las actividades y fomentando la convivencia y el compañerismo. Asimismo, recibieron un trato exquisito por parte de los lugareños, amables y abiertos, además de contar con la plena accesibilidad en lugares como restaurantes, autobuses, taxis, etc., donde los perros guía pudieron estar junto a sus usuarios.

    El último día antes del regreso el grupo disfrutó de dos visitas muy especiales. La primera de ellas, en Monte, donde visitaron la Iglesia que guarda el sepulcro del Emperador Carlos I de Austria, y aquellos que quisieron pudieron montar en carro y descender de esta forma tan típica unos dos kilómetros acompañados en todo momento de dos “carreiros”. La segunda visita fue al Museo de Quinta das Cruces, donde disfrutaron de un pequeño concierto con un instrumento de los siglos XVII/XVIII.

    Bosques de Laurisilva, acantilados de vértigo, miradores con vistas maravillosas, cultura y pueblecitos con buenas gentes han completado este viaje, que los afiliados y afiliadas de la Delegación de Madrid no podrán olvidar.