Más de 60 afiliados disfrutaron durante las vacaciones de verano en Galicia

  • Boletín: Nº 30. SEPTIEMBRE 2017

    Temática: Servicios y actividades Dos de los participantes en las vacaciones de verano delante de una playa gallega

    Más de 60 afiliados junto a sus acompañantes han podido disfrutar este verano, durante una semana en julio o en agosto, de las vacaciones de verano organizadas por la Delegación Territorial con destino a Santa Cristina, en A Coruña.

    Como en anteriores ediciones, se organizaron dos turnos para que todos aquellos afiliados que lo deseasen pudieran disfrutar de un completísimo programa por tierras gallegas durante 8 días, en los meses de julio y agosto.

    El alojamiento se realizó en la población coruñesa de Santa Cristina, en primera línea de playa, para que aquellos valientes que quisieran, pudieran refrescarse en estas aguas. Pero a lo largo de toda la semana, se realizaron visitas guiadas a la ciudad de A Coruña, con sus galerías al mar, la Plaza de María Pita y la Torre de Hércules; ruta por la “Costa da morte”, conociendo Malpica, el museo de encaje en Camariñas, El Santuario de la Virxe da Barca en Muxia y cómo no, el faro de Finisterre. También hubo tiempo de pasar por Santiago de Compostela, donde el sonido de la gaita recibió al grupo a la entrada a la Plaza del Obradoiro. Un paseo por sus calles que traslada a todo visitante a otros tiempos, conociendo el claustro del Palacio de Fonseca, las plazas de Azabacheria y Platerias y por supuesto la Catedral, donde pudieron tocar las campanas que hay en su claustro, abrazar al Santo, visitar la cripta e incluso tocar una réplica a tamaño real del Botafumeiro.

    Además, también visitaron la provincia de Lugo, donde pudieron conocer una de las playas más hermosas de toda España, la playa de las Catedrales, cerca de Ribadeo y también la población de Mondoñedo, con su magnífica Catedral. Tuvieron tiempo de acercarse hasta la provincia de Pontevedra, para visitar la Isla de la Toja, con su ermita recubierta por conchas y disfrutar de un agradable paseo en barco para conocer desde otro lado la Ría de Arousa, desde el mar, así pudieron comprender como se “cultivan” el mejillón, las vieras y las ostras en las bateas, y por supuesto degustarlas acompañadas de un buen vino Ribeiro.

    En definitiva, ocho días de viaje en un inmejorable ambiente de compañerismo y buen tiempo por esas tierras del norte.