El Club Braille cierra el curso con un pequeño homenaje a la Literatura Latinoamericana

  • Boletín: Nº 29. JULIO/AGOSTO 2017

    Temática: Servicios y actividades Unas manos leyendo braille

    Como es habitual, llegadas estas fechas, el Club Braille ha cerrado la actividad del curso y lo ha hecho con una de sus lecturas públicas que, en esta ocasión, ha estado dedicada a las grandes figuras de la Literatura Latinoamericana.

    Así, el pasado 14 de junio, nueve de los integrantes del Club leyeron, tras exponer una breve semblanza biográfica y literaria de la obra de Juan Rulfo, fragmentos de su novela “Pedro Páramo”, considerada como el antecedente fundamental del Realismo mágico de esta literatura, que alcanzaría su cima con “Cien años de soledad”, de Gabriel García Márquez.

    Con esta lectura, el Club Braille ha querido sumarse en este 2017 a las numerosas efemérides que ponen de relieve la pujanza de la Literatura Latinoamericana, como la conmemoración del 150 aniversario del nacimiento de Rubén Darío, el 18 de enero, o el centenario del nacimiento de Augusto Roa Bastos (13 de junio).

    A lo largo de todo el curso, el Club Braille ha estado plagado de actividades, desde las llevadas a cabo en el último trimestre de 2016 en torno a las obras de Miguel de Cervantes Saavedra y Antonio Buero Vallejo, hasta el presente año en el que, entre otras, se ha celebrado la lectura intergeneracional en torno a la obra de Ana Alcolea, Premio Cervantes Chico de Literatura Infantil y Juvenil o  el homenaje a José Luis Sampedro. A ello hay que añadir las habituales participaciones en la lectura del Quijote en el Círculo de Bellas Artes o en el Maratón de Poesía de la Delegación Territorial, en torno al Día del Libro. Todas estas actividades de lectura se sustentan en las sesiones que cada miércoles celebra el Club y en las que, junto a la práctica, no falta tampoco compartir nociones de cultura general, anécdotas, vocabulario al hilo de la lectura o efemérides y promoción de las revistas propias.

    Es un trabajo de equipo, en el que, coordinados por Alberto Gil, los participantes menos diestros en la lectura en voz alta y en braille, junto con los más veteranos lectores, tratan de motivar la práctica de este sistema tan esencial para las personas ciegas. Y tras una preparación no exenta de dificultades y esfuerzo, intentan compartir los logros conseguidos por quienes asisten, con regularidad, a las sesiones de cada miércoles. Por ello, es habitual que, llegados a estas alturas de curso, quienes forman parte de este apasionante proyecto, hagan lecturas de este tipo.

     Miembros del Club Braille durante su lectura del mes de junio

    Desde que, en septiembre de 2005, iniciara su andadura, el Club Braille ha desarrollado una larga serie de actividades, siempre con la base que legara el maestro Louis Braille, de sencillez, cercanía y constancia. Desde el Club siempre buscan llegar más lejos. Por ello, a partir del Plan de reimpulso del braille que se ha establecido desde Dirección General, tratarán de seguir avanzando y ofreciendo nuevas propuestas que aúnen la participación, la práctica del braille en sus distintas vertientes y la difusión externa. Ahora, cuentan, además, con una nueva herramienta de apoyo: un kit que recoge distintos elementos que ponen de manifiesto los usos del braille, desde un mapa hasta etiquetas de productos, pautas, etc.

    Desde el uso del braille aplicado a la vida diaria, la lectura directa a través del tacto o la combinación con las nuevas tecnologías, el braille mantiene su plena vigencia hoy día. Por eso, y por ser la base de otras habilidades imprescindibles para el desarrollo sensorial de las personas ciegas, el Club Braille de Madrid seguirá apostando por su práctica y difusión, llegando a más usuarios y dándolo a conocer allá donde sea posible.