Luis Crespo Asenjo, delegado territorial de la ONCE en la Comunidad de Madrid

  • Boletín: Nº 1. ENERO 2015

    Temática: Protagonistas ONCE y entorno Luis Crespo Asenjo, delegado territorial de la ONCE en la Comunidad de Madrid

    Luis Crespo Asenjo, licenciado en Derecho, ha ocupado el cargo de delegado territorial en esta legislatura que se acaba de cerrar y que comenzaba en el mes de mayo de 2011. Con anterioridad, desde el año 2000 ejerció como directivo en el ámbito de la Fundación ONCE, tras haber pasado por la Delegación Territorial de Castilla-La Mancha y la Dirección General. Si bien, su primer nexo con la ONCE tuvo lugar a través de la propia Delegación de Madrid, en la que comenzó su andadura como agente vendedor en el año 1981. En estos cuatro años al frente de la gestión, asegura, lo que más satisfacción le ha producido es el alto nivel de responsabilidad y profesionalidad de los vendedores.

    Pregunta.- En líneas generales, ¿cómo valora estos casi cuatro años al frente de la gestión en la Delegación Territorial?

    Respuesta.- Después de 11 años en distintos puestos de responsabilidad, primero en lo que era Fundosa Grupo –hoy ILUNION- y luego en la Fundación ONCE, es cierto que llegar a la Delegación supuso un reencuentro con la gestión en la ONCE en la que, a lo largo de ese tiempo transcurrido, había habido cambios importantes y significativos. Por tanto, a mí personalmente me resultó un reto profesional muy interesante, porque además mi experiencia anterior en este terreno había sido en la Dirección General, no tan a nivel de calle, no tan ‘en la arena’ como es la Delegación Territorial. Al principio fue un reto ambicioso y poco a poco, con el transcurso del tiempo, muy satisfactorio, en especial por el equipo con el que he tenido la oportunidad de trabajar en estos años, que ha conseguido logros importantes, aunque, por supuesto, sigue quedando muchísimo por hacer. Esperemos que esta nueva legislatura pueda dar la oportunidad de consolidar y mejorar aspectos que todavía tienen mucho recorrido. El área de Juego quizá sea el más complejo porque en él hay muchos factores que no dependen del propio equipo de gestión, sino que son externos y, desde luego, ahí sí que hay un recorrido importante. Sin duda uno de los objetivos que sigue estando abierto y presente es la obtención de mejores resultados, en cuanto a la venta en sí, pero también a la hora de facilitar las cosas a la red de ventas, a los vendedores.

    P.- Al cierre de este año 2014, que coincide con la finalización de la legislatura, ¿cuál es el censo de afiliados en la Comunidad de Madrid y su distribución por segmentos de población?

    R.- A 30 de noviembre, que es de cuando tenemos los datos más actualizados, el total de afiliados en la Comunidad es de 9.801 personas. En algunos casos, las cifras son significativas: por ejemplo, el 52,48% son mujeres; jóvenes menores de 18 años, el 5,79%; entre 19 y 65 años, el sector más amplio, hay un 48,67%; y por encima de los 65 años, un 45,54%.

    P.- ¿Cómo ha sido la evolución de la población afiliada desde su llegada al centro?

    R.- En cuanto al número de afiliados hay un crecimiento lineal, no ha habido grandes crestas ni grandes baches, lo que sí cabe destacar, y es un dato que deberíamos tener en cuenta de cara al futuro, es que se está produciendo un envejecimiento importante de la población de afiliados. Por una parte, porque al haber una expectativa de vida mayor, aumenta el número de personas mayores que se afilian a la ONCE, lógicamente por deterioro de la edad se van produciendo pérdidas de visión y eso da como resultado la afiliación en edades avanzadas. Al mismo tiempo, se aprecia una reducción significativa en la afiliación de niños y de gente joven, también porque afortunadamente hoy por hoy la ceguera es cada vez menos habitual en esas edades gracias a los nuevos medios y avances. Por tanto, tenemos mayor número de personas con edad avanzada y menor número de personas jóvenes que se incorporan a la Organización.

    P.- Por ir desgranando las diferentes áreas de trabajo de la Delegación Territorial, ¿cuáles han sido las principales líneas de actuación en materia de Servicios Sociales a lo largo de la legislatura?

    R.- Desde que este equipo se hizo cargo de la gestión, nos centramos en una serie de aspectos que son claves y en los que sí se han producido mejoras significativas. Por una parte, hemos trabajado intensamente para mejorar la calidad de los servicios sociales que se están prestando. Creemos que los servicios constituyen un abanico amplio destinado a cubrir todo un espectro de necesidades, pero es verdad que la calidad de los servicios es fundamental y el equipo técnico de la Delegación (trabajadores que gestionan la rehabilitación, apoyo psicosocial, atención en tiflotecnología, etc.) está muy consolidado, tiene muchos años de experiencia y eso permite que tengamos unos niveles altos de calidad en lo servicios.
    El segundo gran objetivo ha sido intentar que estos servicios lleguen al mayor número posible de afiliados y así lo vienen reflejando los datos que año tras año vamos obteniendo, en los que hasta ahora, al final de cada ejercicio, se viene percibiendo un aumento en el número de personas que han recibido servicios de la ONCE en la Comunidad.
    El tercer objetivo en el que estamos trabajando es reducir drásticamente los tiempos de espera para recibir esos servicios, algo muy importante ya que, para una persona que tiene una necesidad seria, sea del tipo que sea, es imprescindible no sólo recibirlo adecuadamente sino en un tiempo razonable. Hay unos indicadores que trimestralmente se presentan desde la Dirección General y nos transmiten cuál es la situación de cada Delegación Territorial en cuanto a estos plazos; en términos generales, hoy por hoy, en Madrid el tiempo de espera en la prestación de los servicios está por debajo de lo que se marca a nivel global como objetivo a alcanzar.
    Por todo ello, podemos afirmar que en el área de Servicios Sociales los resultados han sido especialmente satisfactorios.

    P.- ¿Y en lo que se refiere a Juego?

    R.- En este área nos marcamos como principal objetivo intentar mejorar los resultados de juego dentro de la Comunidad, tanto en lo referente a cifras absolutas de venta, como también en cuanto a la optimización o mayor eficiencia en la gestión de los gastos, a fin de poder mejorar los márgenes, tanto el directo de juego como el de juego en general. Fue también muy importante para nosotros, y creo que estamos trabajando en ello intensamente, conseguir la aplicación de criterios absolutamente objetivos y claros a la hora de asignar los puntos de ventas. El punto de venta es algo fundamental para el trabajador, que tiene que estar muchas horas en la calle; lógicamente hay puntos de venta mejores y peores, además de más cómodos o menos cómodos, sea en quioscos o en la propia calle, y evidentemente no tenemos buenos puntos para todo el mundo, pero lo que sí entendemos que es un compromiso al que no podemos renunciar es que los criterios de adjudicación sean absolutamente objetivos, respondan siempre  a los perfiles de los trabajadores y se apliquen para todo el mundo en igualdad de condiciones.
    Otro de los objetivos claros del equipo, no alcanzado todavía en la medida que yo quisiera, ha sido tratar de mejorar la cobertura del mercado de trabajo durante los siete días de la semana. Y, por último, conseguir, en la medida que sea posible, porque tampoco es fácil, la igualdad de oportunidades, en especial en relación con colectivos más vulnerables como puede ser el de los vendedores con ceguera total. Aquí sí que se ha ejecutado algún tipo de medida de discriminación positiva, con el fin de que el ciego pueda competir con el resto de agentes  vendedores en igualdad de condiciones, puesto que la falta total de visión evidentemente es un hándicap para una venta como la actual, que es bastante más compleja que hace algunos años y mucho más exigente.

    P.- ¿Cuántos vendedores de productos de la ONCE dependen hoy de la Delegación Territorial de Madrid?

    R.- Con el dato cerrado también a 30 de noviembre, el total de agentes vendedores en la Comunidad de Madrid es de 2.152, incluidos vendedores con contratos indefinidos, con temporales e interinos. Tenemos un nivel muy alto de absentismo por enfermedad y la única manera que tenemos de poder cubrir esta contingencia es a través de la contratación de vendedores interinos.

    P.- Si a esos 2.152 vendedores de la Comunidad sumamos el resto de trabajadores –afiliados y no afiliados-, ¿a qué cifra asciende la plantilla actual del centro?

    R.- La plantilla total, que supone un dato importante porque yo creo que hay que tratar de unificar al máximo el concepto de plantilla independientemente de que una persona sea vendedor, administrativo o técnico, es de 2.361 personas. Trabajadores no vendedores son 209.

    P.- Una plantilla cuyas gestiones se coordinan desde el tercer área de la Delegación, la de Coordinación y los Recursos Humanos y Generales.

    R.- Hay una pequeña peculiaridad, Recursos Humanos lógicamente controla toda la plantilla, pero determinados aspectos de la gestión en la referida a los agentes vendedores se llevan directamente desde el área de Juego. En otros aspectos más comunes como nóminas, altas, bajas, etc., por supuesto se encarga Recursos Humanos, pero en otros más específicos de la venta, incluso algún tema de licencias y demás, se llevan directamente desde el área de Juego.

    P.- Y en esta tercera pata de la gestión, ¿cuáles han sido las líneas de trabajo a lo largo de esta legislatura?

    R.- En lo que se refiere a Coordinación y Recursos Humanos y Generales también hemos trabajado mucho para la implantación de criterios claros y objetivos a la hora de tomar decisiones importantes para el conjunto de trabajadores, en relación a diferentes temas. Siempre intentando que todo el mundo se sienta en igualdad en cuanto al trato y que conozcan bien los criterios que se aplican en la organización a la hora de realizar estas gestiones. Otro asunto que nos pareció relevante, y se ha conseguido en gran medida, ha sido mejorar y hacer más rápida y fácil la interlocución permanente con los representantes de los trabajadores, con los que colaboramos con asiduidad. Como marco general, en el ámbito de los Recursos Humanos, prevalece el esfuerzo por tratar de ofrecer la máxima conciliación entre la vida laboral y la vida personal.

    P.- Para poder organizar todo este trabajo, ¿de qué manera se estructura la Delegación Territorial?

    R.- La Delegación Territorial se estructura en estas tres grandes áreas a las que hemos hecho referencia -Coordinación y Recursos Humanos y Generales, Juego y Servicios Sociales- para las que trabajan sendos equipos de personal. Además tenemos once agencias administrativas en la Comunidad de Madrid que también gestionan aspectos de Juego, de Servicios Sociales, nos sirven para estar más cerca de los propios afiliados, facilitarles el acceso a los centros ONCE y para desarrollar, en muchos casos, actividades de animación sociocultural, como tertulias periódicas...

    P.- Después de esta visión general sobre los principales puntos de actuación, ¿en qué medida se han cumplido los objetivos propuestos al inicio de la legislatura allá en el año 2011?

    R.- Sería difícil dar un porcentaje de consecución de objetivos, y quizá todavía no ha llegado el momento de hacer esa evaluación tan fina, pero, por ejemplo, en Recursos Humanos yo creo que se ha avanzado en el sentido de que la gente sí tiene la sensación de que se recibe un trato igualitario y adecuado, y cada vez más busca esa interlocución con el equipo de gestión para plantearnos aquellos aspectos que ellos consideran oportunos y que son muy importantes a la hora de mejorar las cosas. No siempre se conocen con la puntualidad que nos gustaría o con el detalle deseado las situaciones que se puedan producir y es fundamental que los propios interesados nos transmitan un poco sus quejas, sus consideraciones o incluso sus propuestas de mejora.
    En el ámbito de Servicios Sociales sí que ha habido un alto nivel de consecución de objetivos, sin que ello signifique que no se tiene que seguir mejorando. Y en el de Juego, creo que también ha habido una mejora, la valoración de la red de ventas en cuanto a este tipo de gestión ahora mismo es positiva, aunque este es el área más complicada, donde el trabajo más duro es para el vendedor y donde la situación económica y la situación general del país dificulta bastante las cosas.

    P.- Echando la vista a atrás y tras el paso de los casi cuatro años de dedicación en la Delegación, ¿cuál es la idea, recuerdo o experiencia con la que se queda?

    R.- A mí lo que más satisfacción me ha producido o más me ha llamado la atención en este tiempo, quizá porque lo conocía más de lejos, ha sido el alto nivel de responsabilidad y de comprensión de quienes tal vez sean los que peor lo estén pasando, los agentes vendedores, en cuanto a la situación de las ventas y a las decisiones a veces duras que ha tenido que tomar la institución. Al final los vendedores y la red de  ventas en su conjunto, tanto afiliados como no afiliados, han demostrado un nivel de responsabilidad y de dedicación y profesionalidad francamente alto. Esto es algo muy importante ya que al final el soporte de la ONCE y de los servicios sociales es prácticamente el trabajo del día a día en la calle de los 1.152 agentes vendedores.