Ascensión Mayoral, Chon, actriz y fotógrafa amateur

  • Boletín: Nº 2. FEBRERO 2015

    Temática: Protagonistas ONCE y entorno Chon Mayoral en uno de los momentos de la obra 'Historias Mínimas'

    Ascensión Mayoral Mansilla, Chon, afiliada a la ONCE desde el año 1989, acaba de ver cumplida la ilusión de poder exponer sus primeros trabajos fotográficos, realizados de forma amateur a lo largo de los dos últimos años. Chon mantiene abierta su exposición ‘Otra visión. Otra mirada’, en el bar “La Chulapa en Mayrit” (c/ Doctor Fourquet, 37) del madrileño barrio de Lavapiés. Una exposición que inauguraba el 27 de noviembre y que ha sido subvencionada con el fondo de ayudas para iniciativas culturales de la ONCE. Pero la fotografía no es su única afición, ya que desde el año 1992, Chon Mayoral es una de las actrices del grupo de teatro ‘La Luciérnaga’, perteneciente a la Asociación Cultural de Personas con Discapacidad Visual de la Comunidad de Madrid, una actividad que también realiza de forma amateur.

    Pregunta.- Chon, ¿cómo ha resultado la experiencia de poder mostrar tanto a la gente más cercana como al público en general este trabajo tan personal?

    Respuesta.- Tengo que decir que ha sido una sorpresa muy grata para mí que en el primer espacio que he presentado mi  trabajo se interesaran por él, es algo que no esperaba. Otra sorpresa está siendo la decisión de mantener la exposición a día de hoy debido a la buena acogida que está teniendo.

    P.- ‘Otra visión. Otra mirada’, ¿qué fotografías ha reunido y qué es lo que ha querido transmitir la autora a través de ellas?

    R.- En éste, mi primer trabajo, he agrupado un total de 29 fotografías realizadas a lo largo de dos años partiendo de un acto puramente intuitivo. Ha habido dos etapas en el proceso creativo, en la primera comienzo indagando en la captación de la luz y el color mirando a través de la cámara. Todas las imágenes están tomadas en mi propia casa que me sirve de taller-laboratorio.  Son las más coloristas y luminosas. Dos de las fotografías tienen un tamaño de 80x62 cm. y son las que presiden y dan título a la exposición, "Otra Visión. Otra Mirada".  En ellas quería reflejar unos ojos enfermos pero creativos, con predominio del color naranja en un caso y el verde en otro. En la segunda etapa me centro en buscar imágenes en la oscuridad con pequeños focos de luz que iluminen y creen las formas que persigo.

    Vista general de las fotografías de la exposición P.- ¿Cómo surge su afición por la fotografía?

    R.- A mi me ha gustado la fotografía desde siempre, pero sobre todo me interesa crear las imágenes y luego capturarlas, es decir, que yo intervenga de una manera directa en el resultado.  Me explico, yo no capto lo que hay a mi alrededor sino que creo y modifico el escenario en función de lo que quiero expresar en ese momento.

    P.- Una persona con discapacidad visual (retinosis pigmentaria), como es su caso, ¿qué técnicas utiliza para poder realizar un buen trabajo fotográfico?

    R.- Como este trabajo ha sido realizado dentro de mi casa, que es un lugar sobradamente conocido  y controlado por mí, las dificultades son menores que si hubiese decidido trabajar en un entorno nuevo o desconocido. Me sirvo de la luz según mis necesidades y, además, me pertrecho de mis gafas-lupa, utilizo el magnificador de imagen y, sobre todo, invierto, como es lógico, mucho más tiempo que una persona que no tenga una discapacidad visual. No hay, por lo tanto, una técnica concreta y ni siquiera sé si hago un buen trabajo fotográfico. Eso sí, hay muchísima curiosidad por investigar, disfrute y, a la vez, un gran esfuerzo. A veces no logras el objetivo que te has marcado pero a cambio se muestran otras realidades con las que jugar y crear.

    P.- A la par que se celebra esta exposición, una de sus obras ha obtenido el segundo premio en un concurso de fotografía. Cuéntenos.

    R.- Este premio ha supuesto para mi una sorpresa más, además de una enorme alegría. Es el primer y único concurso al que he optado por el momento y obtener el 2º puesto de entre 120 obras participantes englobando pintura y fotografía, es algo que no me había podido ni imaginar. Este concurso ha sido organizado por Provital Group en colaboración con la plataforma Artistas Diversos. Un gran aliciente y un honor para mí recibir este premio que recogeré el próximo día 3 de febrero en un acto que tendrá lugar en el Palau Macaya de Barcelona.

    P.- Además de su afición a la fotografía, desde hace más de veinte años es una de las actrices del grupo de teatro ‘La Luciérnaga’, ¿cómo ha sido su experiencia en esta otra vertiente artística?

    R.- La interpretación es mi otra gran pasión. El teatro está ligado a la mitad de mi vida y me ha aportado unas vivencias a través de los personajes que he interpretado y de los compañeros de viaje que me han enriquecido enormemente.  La creación de un personaje requiere zambullirse en un universo de emociones, acciones y pensamientos vinculados al personaje y a tu propia existencia. Después de tantos años haciendo teatro me encantaría probar con el cine o la televisión, así que muestro mi disponibilidad por si algún director tiene algún proyecto en el que pueda encajar. En estos días hemos asistido a la XV Bienal de teatro ONCE en el País Vasco. Allí tuvimos el privilegio de actuar en espacios como La Alhóndiga o el Teatro Arriaga de Bilbao y el Victoria Eugenia de San Sebastián. En este último, nuestra compañía, ‘La Luciérnaga’, puso el broche de Oro, previsto para que lo hiciese el grupo "Orozú" de Cádiz,  que por enfermedad de uno de sus actores tuvieron que cancelar su representación. Desde aquí mi recuerdo para los compañeros y en especial para Ceferino, deseándole mejore pronto de su operación de ojos.

    P.- A su discapacidad visual se le suma una discapacidad auditiva a consecuencia del síndrome de Usher, ¿de qué manera puede realizar el trabajo en los ensayos y en el escenario y la coordinación con el resto de actores?

    R.-  Bueno, ciertamente en estos momentos ésta es mi mayor dificultad con el tema del teatro y la socialización en general, que me afecta de manera muy especial. En los últimos años he sufrido un deterioro importante de la audición y la comunicación con los demás se ve muy resentida, ello hace que los ensayos sean más complicados en los primeros días al abordar un montaje nuevo. Intento ponerme siempre cerca del director y pido a los compañeros que eleven el tono de voz. A mi lado está mi compañero sentimental, también actor, Agustín González,  sin cuya ayuda todo sería mucho más complicado. Aún no estoy en un estadio en el que tenga que usar el lenguaje dactilológico y existe la posibilidad de someterme a un implante coclear para recuperar algo de audición. Con la ayuda de los demás todo resulta mucho más sencillo. Aprovecho para decir desde aquí  que hay una discapacidad invisible a primera vista para la sociedad. Es la de aquellas personas que tenemos discapacidad visual y auditiva pero que no se manifiesta de forma evidente. Cada vez que quiero acceder a un teatro me encuentro con la dificultad de que se entienda que las personas con discapacidad auditiva, y recalco la palabra "discapacidad" y no sordera total (éstos últimos requieren bien del lenguaje de signos o bien   del lenguaje escrito), necesitamos estar en primera o segunda fila "centrada". No se suele entender que si se nos coloca en un lateral, aunque sea en primera fila, seguimos teniendo el mismo problema para poder escuchar un mínimo de la obra. Reivindico desde aquí nuestro derecho a poder asistir a un espectáculo y que haya asientos reservados a tal fin sin que cada vez que desees comprar una entrada tengas que estar convenciendo a la taquillera o al acomodador de que tienes una discapacidad severa.

    P.- ¿Qué le ha reportado el teatro a su vida diaria?

    R.-  En mi primera etapa me aportó confianza y seguridad en mí misma, además de ilusión y entusiasmo. El teatro estimula, sin duda, la imaginación y la creatividad. A nivel corporal dota de flexibilidad y conciencia espacial. Todo ello es algo que uno va incorporando a su vida cotidiana. En ésta última fase de mi trayectoria, sin embargo, estoy percibiendo un cierto estancamiento, creo que necesito aires renovados, un cambio de trayectoria después de tantos años. Pero, en general, el balance ha sido muy positivo. Mi prioridad ahora es seguir investigando y formándome dentro del mundo de la fotografía, digamos que necesito recuperar mi espacio vital trabajando más en solitario.

    P.- ¿Y la fotografía?

    R.- El descubrimiento de una, para mí, nueva forma de expresión está haciendo que recupere la imaginación y la fantasía jugando con la luz y el color. Encuentro un paralelismo entre el escenario teatral y las imágenes que persigo. Yo monto mi propia escenografía ayudándome de múltiples elementos, objetos cotidianos, filtros de color, transparencias, luces, etc.  Es un escenario cambiante que acoplo según mi propia necesidad. Detalle de una de las fotografías de Chon Mayoral

    P.- ¿Tiene ya algún otro proyecto futuro?

    R.- Mi objetivo ahora es seguir investigando en el mundo de las imágenes.  La cámara es ahora mi compañera casi a diario. También me lleva mucho tiempo visionar, desechar y seleccionar entres las cientos de fotografías que voy realizando. Deseo seguir formándome a través de cursos que sean accesibles para mí, cosa nada fácil. Me han ofrecido colaborar en un proyecto audiovisual en el que se trabajaría con mis fotografías para montajes escenográficos o performances. Espero que salga adelante. Por otra parte seguiré moviendo "Otra visión. Otra mirada" por diferentes espacios.

    P.- Un consejo para todas aquellas personas que en condiciones similares a la suya, no se deciden a dar el paso para realizar aquello que de verdad les apasiona.

    R.- Es complicado dar consejos ya que cada persona es un mundo. Lo que sí diría es que lo que a mí me ha servido en la vida es no darme por vencida a pesar de las dificultades,  pero sin ponerme objetivos inalcanzables. Pienso que  hemos de ser conscientes de nuestras limitaciones y no anhelar sueños imposibles. Si tenemos esto claro podemos disfrutar haciendo las cosas que nos gusten. Es algo que se puede aplicar cualquier persona con o sin discapacidad, al fin y al cabo todos tenemos limitaciones.