Pilar Uceda, “¡Muchas gracias a todos!”

  • Boletín: Nº 28. JUNIO 2017

    Temática: Protagonistas ONCE y entorno Primer plano de Pilar Uceda dentro de su quiosco

    Pilar Uceda es vendedora de la ONCE desde los 18 años. Ahora tiene 51 años, aunque el próximo 30 de diciembre cumple 52. Este será sin duda un cumpleaños muy especial, primero porque 52 sólo se cumple una vez, y segundo porque a partir de enero inicia una nueva etapa vital: la jubilación.

    Pilar se afilió en 1966 siendo un bebé, y tras estudiar en distintos colegios de la ONCE desde los 4 años, primero en el CRE de Alicante y por último en el de Madrid, comienza su vida laboral en 1984 como vendedora del cupón. Tras pasar por distintos puntos de venta en zonas más o céntricas de la capital, en la actualidad realiza su trabajo en la calle Bravo Murillo, por lo que depende de la Agencia de Tetuán.

    De estos 33 años de ejercicio profesional dice que se lleva “muchas alegrías y satisfacciones... También mucho sacrificio y esfuerzo”.

    Pregunta.- En lo personal ¿qué te ha aportado la ONCE durante todos estos años?
    Respuesta.- Pues este trabajo me ha ayudado a saber tratar con el público, porque, claro, he conocido a muchísima gente, entre ellos a muchos famosos, como Augusto Algueró, Juanito Navarro, Manolo Escobar, a la actriz Aurora Redondo, a Belén Esteban... A todos ellos los conocí cuando vendía en la puerta de El Corte Inglés del Paseo de la Castellana. Después me trasladé  a la calle Bravo Murillo y aquí sigo hasta el próximo mes de enero.

    P.- 33 años dan para mucho, o para poco, según se mire, pero habrá habido buenos y malos momentos  ¿no?
    R.- Yo viví una época muy buena, cuando el boom del 87, una época que duró entrados los años 90, y luego han estado estos años últimos de la crisis que, claro, ahí me ha costado más esfuerzo, como al resto de mis compañeros supongo. Se tardaba más en vender, vamos mis ocho horas de calle no me las quitaba nadie, de ahí para adelante... Incluidos algunos fines de semana, pero esto porque yo he querido, porque a mí nadie me ha obligado a trabajar festivos ni fines de semana.

    P.- ¿Cómo recuerdas tu primer contacto con la ONCE?
    R.- Pues yo desde bien pequeña conocí los colegios de la ONCE, estuve en Alicante y en Madrid. Y cuando acabé los estudios, con 17 años, me ofrecieron la venta y la cogí. Al final comencé un año más tarde, por lo que yo vendo desde los 18 años, porque mi padre me dijo que luego me iba a hartar... Pero al final siempre te quedas con las buenas cosas, que fundamentalmente son las personas, porque mi trabajo que ha ayudado a hacer muchos buenos amigos.

    P.- ¿Crees que le debes algo a la ONCE?
    R.- Pues todo, porque mi madre murió cuando yo tenía 8 meses, con lo que no la conocí. Con sólo 4 o 5 años ya estaba en el colegio de la ONCE en Alicante y a los 9 pasé a Madrid. La ONCE lo ha sido todo para mí.

    P.- ¿Y a lo largo de todos estos años has dado algún premio importante?
    R.- Pues sin ir más lejos, el pasado 11 de enero vendí 10 cupones premiados con 35.000 euros cada uno. Pero ya había dado otros 4 premios importantes, uno de ellos un sorteo extraordinario del Día de la Madre, aunque sin la serie. Pero recuerdo que el primer premio que di fue cuando en la ONCE aún se hacían sorteos provinciales. El dar premios ha supuesto para mí un acicate para vender al menos con más entusiasmo, porque dar premios no significa que te ayude a vender más, hay que esforzarse todos los días. Pero bueno sí es verdad que los clientes agraciados te lo agradecen mucho, alguno te hace algún regalito de agradecimiento y eso te une mucho con la clientela. En el bar donde suelo comer casi a diario también les vendí un premio de 70.000 euros. ¡Todavía estoy esperando a que me inviten a comer!

    Pilar Uceda atendiendo a los clientes

    P.- A partir del próximo mes de enero inicias una nueva etapa en tu vida porque te jubilas ¿Cómo la afrontas?  
    R.- ¡Anda que no tengo cosas que aprender! No me pienso aburrir, desde luego. Me iré a la Territorial, en la calle Prim, y allí quiero empezar a ir al gimnasio y a aprender informática, porque no tengo ni idea de ordenadores. Y todo lo que surja... Además en la Delegación Territorial conozco a muchísima gente, amigos y compañeros con los que espero pasar muy buenos ratos... Creo que a mí no me hace falta hacer ningún curso para prepararme para la jubilación... De hecho cuando fui a la Seguridad Social me dijeron “usted se va a aburrir”... ¡Qué va! Están muy equivocados... Tengo muchas ganas de tener más tiempo para mí.

    P.- ¿Y te has planteado además ayudar a otras personas afiliadas ahora que vas a tener más tiempo?
    R.- Pues sí. Me gustaría ser voluntaria en la ONCE, ayudar a personas mayores afiliadas que están en residencias, hay muchas que están muy solas y hay que escucharlas y acompañarlas. A mí la gente más mayor me aporta cosas muy importantes, sólo la alegría que les da tu compañía para mí no tiene precio. Y también me gustaría mucho dedicar tiempo a niños que lo necesiten. Yo no tengo hijos, pero me encantan los  niños, para mí son ángeles. Tengo una amiga que se llama Graciela y que se dedica a visitar a niños de familias muy necesitadas y me gustaría también dedicar parte de mi tiempo a eso.

    P.- ¿Qué les dirías ahora, con toda tu experiencia a cuestas, a los nuevos compañeros vendedores, sobre todo a los que acaban de afiliarse y empiezan a vender?
    R.- Que aunque no es un trabajo fácil, porque la calle es muy dura, nunca deben perder la ilusión, porque al final lo que se siembra siempre se recoge, aunque haya momentos que no lo parezca. Este trabajo aporta mucho a las personas ciegas, porque gracias a él yo he podido vivir de manera independiente, gracias a mi esfuerzo y a mi trabajo.
    Por eso a la ONCE sólo le puedo decir que muchas gracias por todo, porque a ella le debo ser la persona que soy. Gracias a la ONCE yo he recibido una educación, a través de unos magníficos profesores, también una rehabilitación, gracias a unos técnicos maravillosos, y luego me he sentido muy apoyada por los jefes que tenido, Alfonso y Sonia, mis jefes de la agencia de Tetuán a la que pertenezco. Así que ¡gracias a todos y por todo!

    Mercedes Leal     

         

      Imagen de Pilar Uceda desde fuera del quiosco