Juan Antonio Menor de Gaspar Martín, mejor vendedor del año 2015 en la Comunidad de Madrid

  • Boletín: Nº 14. MARZO 2016

    Temática: Protagonistas ONCE y entorno Juan Antonio Menor de Gaspar en la mesa de radio junto a Juanma Ortega, Carballeda y Ángel Sánchez

    Juan Antonio Menor de Gaspar Martín ha sido uno de los veintidós vendedores seleccionados como los “Mejores Vendedores de la ONCE 2015”, él en este caso dentro del ámbito de la Comunidad de Madrid. Juan Antonio lleva dedicado a la venta de juegos de la ONCE desde el año 1987 y ha pasado por diferentes puntos hasta llegar al actual, situado en la calle Preciados (en la puerta de El Corte Inglés). Al igual que los demás galardonados, este vendedor pudo disfrutar de un fin de semana de convivencia y compañerismo, además de asistir a la gala organizada en homenaje a ellos durante los pasados días 19 y 20 de febrero.

    Pregunta.- Juan Antonio, ¿cómo ha sido tu trayectoria dentro de la ONCE?
    Respuesta.-
    Me quedé ciego el 24 de febrero del año 82, o sea, hace ahora justo 34 años, a consecuencia de una meningitis. Entonces ingresé en el colegio Inmaculada Concepción, allí recibí clases de movilidad y comencé poco a poco a asimilar mi ceguera, prácticamente total. Salí de allí en el 86 y comencé mi formación como telefonista, pero en el año 87 me surgió la oportunidad de dedicarme a la venta del cupón y hasta hoy, casi 29 años ya trabajando.

    P.- Cuéntanos, ¿qué sensaciones has tenido a lo largo de todo este fin de semana en el que habéis sido los protagonistas?
    R.- Ha sido muy bonito. Eso de que los jefes ‘bajen a la tierra’ y te den un abrazo y la enhorabuena parece que sólo se ve por televisión. Eso de estar con Miguel Carballeda tomando un vino o con Ángel Sánchez en el teatro, y con Patricio Cárceles comiendo en su mesa, son cosas que no sé si me van a pasar más en la vida pero de momento se ha disfrutado y muy bien. La atención en el hotel también ha sido muy buena y, por supuesto, la organización de todo, perfecta.

    P.- En tu caso, ¿de qué manera conociste que habías sido seleccionado como mejor vendedor del año 2015 en Madrid?
    R.- Yo llegué de un viaje a México a primeros de diciembre y tuve que pasarme por la ONCE para solucionar unas cuestiones. Allí me dijeron que el delegado territorial, Luis Natalio, había estado intentando hablar conmigo, pero claro, yo estaba desconectado. Justo el día 2 de diciembre me pongo a trabajar y la primera llamada que recibo es la del delegado para decirme “tengo esta intención, vente por aquí un día y lo hablamos, a ver qué te parece”. A lo que yo le respondí que me parecía bonito “pero de proponerlo, a que me lo den...”. A la semana siguiente ya estuve con él, me confirmó mi selección y me contó cómo sería todo.

    P.- En aquella conversación, ¿supiste porqué te habían elegido a ti?
    R.-
    Sí, sí, me comentó el delegado que no era tal vez el que había vendido más de todo Madrid, pero después de mi trayectoria, después de mis 29 años en la venta, y también por ser ciego total pues, entre unas cosas y otras, es por lo que me seleccionaron.

    P.- ¿Dónde realizas actualmente tu labor como vendedor de productos de la ONCE?
    R.-
    Ahora mismo, vendo en la calle Preciados, en la puerta de El Corte Inglés, a pie de calle. Antes, he estado 25 años en la Plaza de Ópera aguantando frío, lluvia y calamidades. En estos 29 años nunca he tenido quiosco. Una vez me propusieron estar en uno, pero después de estar ahí unos días me sentía como en una pecera, ahí entre cristales, y pasaba uno y otro, no sé si vendí tres o cuatro cupones en toda la mañana y me dije “esto no es lo mío”.

    P.- A lo largo de estos 29 años, imagino que algún que otro premio habrás repartido, ¿no?
    R.- Sí, pero en pesetas, en euros todavía no. Repartí dos premios de 25 millones de pesetas y un Cuponazo de 300 millones, al número 03.795, nunca se me olvidará, fue el 25 de octubre del 97. No se me olvida porque al día siguiente se casaba mi hermana, ¡imagínate! ¡Qué pena que no le vendiera en su boda!

    P.- ¿Y recuerdas quiénes fueron los afortunados?
    R.-
    Sí, claro, fueron varios, estuvo repartido en un bar en General Ricardos, en Telefónica de la calle Fomento y en la Taberna del Alabardero en Ópera.

    P.- Quizá por la situación de tu punto de venta, tu clientela no es demasiado fija...
    R.-
    No, sí que tengo clientela fija, porque además de tener mi punto de venta, tengo mis ECOVES, entre ellos varios bares en los que conozco mucha gente y tengo amistades. En cualquier caso, yo lo que intento es que la gente se vaya con un sonrisa cuando me compra algún producto, yo les digo cualquier chorrada y así la gente se va con alegría del punto de venta.

    P.- Además de premios, también tendrás alguna que otra anécdota, ¿se te viene alguna a la cabeza?
    R.-
    ¡Uy, pues me pillas un poco en blanco! Por ejemplo, cuando repartí los premios, como gratificación me dieron 6.000 pesetas de aquel entonces y con el dinero me fui a Cuba de vacaciones, fue muy bonito. Para mí las anécdotas se producen siempre que doy premios, aunque sean pequeños, y en mi buena relación con los clientes y los buenos momentos.

    Juan Antonio Menor de Gaspar ante el micrófono en la galaP.- En la gala, el presentador, Juanma Ortega, mencionó tu pasión por el esquí, ¿qué nos puedes contar?
    R.-
    Yo he estado esquiando muchos años, empecé en el año 89, en Borreguiles, en Sierra Nevada, con un curso que hizo la ONCE para muy poca gente. Desde entonces no dejé de esquiar hasta hace poco, que noté que mis condiciones físicas ya no eran óptimas y lo aparté un poco, aunque nunca lo he dejado, porque por ejemplo en Xanadú sí que he estado alguna vez, pero se me queda muy corto. También tengo medallas de esquí, he hecho varios campeonatos de esquí para ciegos en España, en Baqueira-Beret, y he conseguido una medalla de plata en Slalom y otra de bronce en Gigante. Y algún que otro susto, porque en una ocasión me partí la cara esquiando y me tuvieron que operar del hueso malar.

    P.- ¿Alguna afición más?
    R.-
    Me gusta mucho leer, el cine, al que voy todas las semanas, también el teatro; el otro día, por ejemplo, cuando nos llevaron a ver la obra “El clan de los divorciados”, en el Teatro Muñoz Seca, disfruté mucho.

    P.- ¿Habrás podido compartir un montón de experiencias con los compañeros galardonados durante todo el fin de semana?
    R.- Sí, hasta me los he traído de vinos porque como yo era el de Madrid, y encima estaba en el barrio, pues estuvimos por aquí, por Casa Labra y tomando unos bocatas de calamares, claro; les llevé al KM. 0, a fotografiarse con el Oso y el Madroño, a la casa del Ratoncito Pérez... Lo he pasado muy bien.

    P.- Ya por ir terminando, ¿qué podrías destacar de tu larga labor como vendedor?
    R.- Yo siempre estaré muy agradecido a la ONCE porque con 13 años, cuando me quedé ciego, pude acceder a un colegio y llegar a ser hoy día lo que soy. He viajado mucho, me encanta viajar, y he visto como están los ciegos en otros países y hay que reconocer la labor que hace la ONCE con todos nosotros. Es un ejemplo mundial, no hay otro sitio en el que estemos tan integrados como en España.

    P.- Un mensaje para el resto de compañeros...
    R.- Que tengan paciencia, que disfruten de la vida y una frase muy típica mía, que me la enseñaron en unas convivencias en Benidorm, durante un Open de Ajedrez, se me quedó marcada y siempre que puedo lo recuerdo: “¿Para qué son los bienes? Para remediar los males”. Y nosotros como remediamos nuestros males, pues trabajando.