Ángeles Lafuente de Frutos, ganadora de uno de los premios internacionales del Concurso Europeo de Redacción sobre el Braille

  • Boletín: Nº 57. FEBRERO 2020

    Temática: Protagonistas ONCE y entorno Ángeles Lafuente de Frutos

    Ángeles Lafuente de Frutos, profesora de 2º ciclo de ESO y FP, adscrita en la actualidad al Departamento de Atención Educativa de la Dirección de Educación, Empleo y Braille de la Dirección General, ha obtenido uno de los premios del Concurso europeo de redacción sobre el braille 2019, que promueve la Unión Europea, en nombre de Onkyo Co. Ltd. y Braille Mainichi, como empresas patrocinadoras.

    En concreto, el trabajo “En primero de braille”, escrito por Lafuente, ha sido seleccionado, entre participantes de 11 países, dentro de la categoría sénior ‘Muy Buen Trabajo’, dotado con 500 dólares americanos. Algo que la autora califica como “una experiencia muy ilusionante”.

    Pregunta.- Ángeles, ¿qué has querido plasmar en tu escrito “En primero de braille"?

    Respuesta.-Quería ponerme en la piel de una niña de 5 años que está aprendiendo a leer y a escribir en braille, iniciando su alfabetización, y la ilusión y la emoción que le produce también el que sus compañeros de clase quieran conocer el braille y utilizar sus materiales en relieve, los cuentos, las actividades en el ordenador, en la Tablet... Porque esta niña, claro, está escolarizada en un centro ordinario, siguiendo el currículo oficial, como más del 99% del alumnado con discapacidad visual. Sus compañeros aprenden a leer con sus libros en tinta y ella, Lucía, aprende a leer en braille, con BRAITICO, que es el nuevo método inclusivo, accesible, divertido, que hemos elaborado en la ONCE, gracias a la Comisión Braille Española de la Dirección de Educación, Empleo y Braille. El objetivo es contribuir a la alfabetización y aprendizaje de la lectoescritura braille, de una forma divertida e inclusiva para el alumnado con ceguera y discapacidad visual, pero también accesible a todos. Un método atractivo y útil.

    P.- Es, por tanto, una apuesta clara hacia la importancia del braille en las aulas frente a la implantación de las nuevas tecnologías, ¿no es así?

    R.-El braille es insustituible para el aprendizaje de la lectoescritura, como nos dice la neurodidáctica y las implicaciones que tiene en su aprendizaje. Por otro lado, la tecnología es un hecho en la sociedad y en las aulas. Lo que hemos pretendido es aunar ambas realidades, de forma que la tecnología contribuya a la enseñanza del sistema braille. Por ejemplo, la tecnología facilita al docente el trabajo, contribuye a desarrollar la conciencia fonológica, la percepción sensorial, los conceptos básicos y, sobre todo, la motivación hacia la lectoescritura. Aporta una serie de recursos didácticos y la posibilidad de crear materiales (canciones, talleres, actividades…) que facilitan el aprendizaje del código, motivan y complementan la didáctica utilizada hasta ahora.

    P.- ¿Es Lucía el reflejo concreto de alguna de tus alumnas con las que te has cruzado en tu carrera profesional o tiene un poquito de todas ellas?

    R.- Efectivamente, tiene un poco de todas y cada una de las alumnas y alumnos a los que he enseñado braille, siempre en colaboración con sus tutoras y tutores de aula. Pero también es un guiño a toda la comunidad educativa que ha querido contribuir a la educación de este alumnado aprendiendo braille y garantizando una mayor comunicación: maestras y maestros, madres, padres y hermanos, estudiantes de magisterio…

    P.- Y, aunque lo dejas bastante reflejado en el propio trabajo, ¿cómo dirías que es la realidad de estos niños y niñas que se enfrentan a su primera lectoescritura y, además, tienen que hacerlo con un método distinto al de sus compañeros?

    R.- BRAITICO es un método de aprendizaje del braille que se puede utilizar en el aula inclusiva, que interesa a todo el alumnado y que facilita el trabajo del docente. Con BRAITICO el alumnado con ceguera aprende braille de una forma similar a como aprende la lectoescritura en tinta un niño vidente. Es decir, con materiales atractivos que también van a interesar a los compañeros, que se familiarizarán con el código, enriqueciéndose por tanto su educación a todos los niveles.

    Braitico

    P.- Está clara, pues, tu implicación profesional con el braille, ¿pero te consideras lo que se denomina una ‘braillista’?

    R.- De los 33 años que llevo trabajando en la ONCE, todo lo que he hecho relacionado con el braille ha sido lo más gratificante: enseñar braille a las niñas y niños, a sus familias, al profesorado, a toda la comunidad educativa. Y, ahora, el privilegio de participar  en la elaboración de un método novedoso, que tiene en cuenta los últimos avances de la neurodidáctica y la tecnología. Que tiene en cuenta lo emocional y su importancia para el aprendizaje. Claro que me gustaría que me consideraran “braillista”, pero ese es un título muy importante que hay que ganarse, poco a poco. De momento, Brailleo con BRAITICO.

    P.- Ya que te has referido a este nuevo método, Braitico, ¿cómo ha sido la experiencia de estar implicada en un proyecto de tal envergadura?

    R.- Destacaría el gran trabajo en equipo que ha supuesto todo el proyecto. Desde el primer momento, la investigación previa que pudo llevarse a cabo gracias a la colaboración de un gran número de maestras, maestros, psicólogas de los equipos específicos de atención a la educación de las personas con discapacidad visual y de los Centros de Recursos Educativos de la ONCE, profesionales con gran experiencia en la enseñanza del sistema braille. Este trabajo de investigación nos permitió redactar un manual publicado por la Comisión Braille Española titulado “La didáctica del braille. Más allá del código”. Este manual constituye la base teórica que fundamenta todo el proyecto BRAITICO, teniendo en cuenta los aspectos relacionados con la neurodidáctica y la lectoescritura, para responder a las necesidades psicopedagógicas del alumnado con ceguera y las características del propio sistema braille.

    P.- ¿Y qué ha supuesto en la educación de los chavales?

    R. Significa contribuir a la inclusión, a la igualdad de oportunidades, a la equidad y a la accesibilidad. Pero también destacaría que es un método que  facilita a los docentes su trabajo, porque aporta recursos accesibles, materiales motivadores, guías didácticas, acceso a la tecnología y muchas actividades que van a contribuir a que el alumnado aprenda de forma lúdica y divertida, desde el nacimiento hasta los 12 o 13 años, desde la alfabetización hasta la utilización del braille para estudiar el resto de asignaturas. Y, lo más importante, supone la normalización del braille, la sensibilización hacia las necesidades específicas de los demás y al enriquecimiento del currículo escolar.

    Ángeles Lafuente durante una intervenciónP.- A lo largo de toda tu trayectoria, además del braille, habrás tenido ocasión de vivir otras muchas experiencias diferentes, cuéntanos...

    R.- He tenido la suerte de aprender mucho de mis alumnas y alumnos durante muchos años. Eso es lo más gratificante. Además, he tenido la oportunidad de participar en la elaboración de juegos de ordenador accesibles al alumnado con ceguera o deficiencia visual, como El Caracol Serafín, La Pulga Leocadia, El árbol de las palabras o el programa para aprender mecanografía MEKANTA. Me has preguntado por otras experiencias y recuerdo con especial cariño el viaje a la Expo de Sevilla, en el 92, con el alumnado de mi primer destino, Cáceres. Sin olvidar la oportunidad de trabajar y aprender al lado de profesionales de gran valía.

    P.- ¿Algún proyecto futuro que nos puedas desvelar?

    R.- Estamos iniciando la creación de un BRAITICO para personas con sordoceguera y otra adaptación para enseñar braille a las personas que pierden la vista de adultos.

    P.- Ya para concluir, como profesional dedicada a ello, y ahora como ganadora, ¿cómo valoras la existencia de iniciativas como este concurso que sigan velando por la importancia del braille?

    R.- Todo lo que favorezca la sensibilización, normalización y presencia del sistema braille en la sociedad, en la calle, en la escuela, en el hogar o en la Universidad es bienvenido, porque contribuye a la inclusión, nuestro objetivo final.

    Collage con varios de los materiales educativos

    Yolanda S. Baglietto