Álvaro Rubio Páramo, una de las promesas del Goalball español

  • Boletín: Nº 17. JUNIO 2016

    Temática: Protagonistas ONCE y entorno Álvaro Rubio en un momento del entrenamiento

    Dicen que es una de las promesas del Goalball español aunque Álvaro Rubio Páramo (Madrid, 1996) reconoce que practica este deporte porque le gusta y es una forma de diversión. Comenzó a jugar con 15 años en el Centro de Recursos Educativos de Madrid y, con 17, fue a su primera concentración con la selección española.

    Álvaro compagina su trabajo en la biblioteca del Colegio Divina Pastora de Getafe (Madrid) con su pasión por este deporte específico de las personas ciegas o con discapacidad visual grave. Reconoce que llegar a la selección fue una auténtica motivación para él y que el Goalball le ha ayudado a ganar en seguridad y orientación.

    Pregunta.- ¿Cómo es tu día a día a nivel deportivo y profesional? 

    Respuesta.- Ahora mismo estoy trabajando en la biblioteca del Colegio Divina Pastora de Getafe. La estoy poniendo al día haciendo bases de datos e informatizándola. Voy tres días a la semana por lo que tampoco tengo muchos problemas de horarios para compatibilizarlo con el Goalball.

    Álvaro Rubio posando durante el entrenamiento

    P.- ¿Cómo conociste el mundo de este deporte?
    R.- Con 15 años entré como interno en el Centro de Recursos Educativos de la ONCE en Madrid. Al estar allí toda la semana, sentí la necesidad de hacer algo diferente. Me dijeron que tenía que elegir extraescolares y Diego Monreal, que era mi profesor de educación física, me recomendó este deporte. Estuve un año aprendiendo y luego ya me fui metiendo más de lleno. Al estar interno era una forma de escape, de desahogo, hacer deporte y vida social.

    P.- ¿Cómo comenzaste a meterte de lleno en las competiciones de Goalball?
    R.- El segundo año ya me federé en el equipo de Chamartín B. Comencé desde tercera en un grupo que nos llevábamos muy bien, en el que me gustaba ir a entrenar y era feliz. A medida que fui jugando me di cuenta de que me gustaba más el Goalball, ir a los partidos. Empezó a ser todo un poco más serio, compitiendo en una liga y entrenando más fuerte cada semana. El año pasado me cambié al equipo de Guipúzcoa y esta temporada decidí irme al conjunto de Alicante.

    P.- ¿Qué te aporta el Goalball a nivel personal y profesional?
    R.- Me aporta bastante. Para mí es un deporte con el que sabes que no te vas a ganar la vida, pero continúa siendo una vía de escape. En cuanto entro en la pista es un mundo distinto, te evades un poco de todo lo que te rodea. Al estar a nivel de selección o en ligas superiores también necesito mantener una preparación al margen de los entrenamientos, lo cual es algo más serio. Necesitas ir al gimnasio a correr, y estar más preparado. Este es mi día a día porque no puedes dejarlo todo para las semanas de concentración. El físico te lo vas currando todos los días.

    P.- ¿Al margen del físico, qué otros aspectos fortalece el Goalball?
    R.- Principalmente destacaría el trabajo en equipo porque es fundamental en este deporte. Tienes que compenetrarte con tus compañeros porque no los ves. Yo en todo momento sé cuándo mi compañero va a hacer algo. De lo contrario corremos el riesgo de chocarnos o sufrir una lesión.

    P.- ¿Y cómo fue tu llegada a la selección?
    R.- A la selección llegué con 17 años. Me llamó Paco Monreal (seleccionador) para una primera concentración y claro, eso eran palabras mayores. Estuve probando unos días por las tardes y luego me llamó para una concentración entera. Mi primer torneo internacional fue aquí en Madrid con España B y eso fue algo que no olvidaré nunca. Además, el nivel era muy alto y eso me dejó impresionado. Para mí ir a la selección ha supuesto un estímulo personal porque entre muchos jugadores me han elegido para representar a mi país. Es una recompensa al trabajo que he hecho durante estos años.

    P.- ¿Qué consejo le darías a un joven que quiera aproximarse al mundo del Goalball?Álvaro Rubio lanzando el balón durante un momento del entrenamiento
    R.- Lo primero es que pruebe a jugar al Goalball, porque por tener una única experiencia no pasa nada. Y si luego le gusta, que tire hacia delante, que no lo deje, que siga entrenando y trabajando para llegar a lo más alto.

    P.- ¿Qué le puede aportar a este joven acercarse al Goalball?
    R.- Por experiencia propia creo que le puede aportar mucha seguridad. Realmente no lo notas pero cuando lo piensas un poco te das cuenta de que este deporte te dota de seguridad en tu día a día. Algo similar pasa con la orientación, a la hora de escuchar sonidos. Antes escuchaba algo y no sabía lo que era, y ahora diferencio perfectamente si se ha caído al suelo una moneda o la tapa de un boli, y dónde está. Recuerdo que en mi primer entrenamiento tuve miedo al ponerme las gafas; me pusieron a correr por todo el campo y no sabía dónde ir. Sin embargo te acabas dando cuenta de que no es para tanto, aunque te puedas dar un golpe.

    Jaime Mulas