Actuación de ‘La Luciérnaga’ en el Centro Penitenciario Madrid II Alcalá-Meco

  • Boletín: Nº 12. ENERO 2016

    Temática: Protagonistas ONCE y entorno Uno de los momentos de la obra "¡Quién va! Destino Hamlet"

    Por segunda vez, el grupo de teatro ‘La Luciérnaga’ ha cruzado los muros de hormigón para adentrarse en el Centro Penitenciario Madrid II Alcalá-Meco y acercar hasta sus ocupantes, su energía y su saber hacer sobre el escenario. En esta ocasión, el pasado 11 de diciembre, la compañía puso en escena su último trabajo “¡Quién va! Destino Hamlet”, una obra con la que se pueden ver identificados los internos ya que en ella “los personajes han perdido algo o a alguien para siempre y sólo le quedan dos posibilidades, rendirse o seguir tirando y luchar hasta el final de los días”, según explicaba el director del grupo Víctor Duplá.

    Sin medios, sin luces, sin equipo de sonido..., pero sobre un escenario, lleno de actores cargados de entusiasmo, y ganas de darlo todo, de compartir su saber hacer, para ofrecerlo a personas que, expectantes, era la primera vez que veían teatro, y muchas de ellas, no volverán a ver teatro nunca más. “A la representación asistieron todo tipo de internos interesados en este tipo de actividades, ya que, además de los alumnos del centro de educación para adultos, la actividad está abierta a otros que quieran asistir”, explica Ricardo Ballesteros, director del CEPA Alcalá de Henares y responsable de la organización de esta actividad junto a una de las actrices, Elena Peralta.

    Sobre el escenario dos de los actores de 'La Luciérnaga' en un momento de la repreesentaciónSobre el escenario 13 actores, en un salón de actos con el aforo prácticamente completo y con un público entregado y metido en la magia del teatro de principio a fin. Una auténtica comunión entre público y actores, incluso en algún que otro momento en el que tuvieron que recurrir a la improvisación: “justo en una escena un poco subida de tono –cuenta Esther Higueras, otra de las actrices- se fue la luz. Ellos no sabían si eso correspondía a la obra o no, así que nosotros lo integramos tal cual y brilló la magia del teatro”.

    Una experiencia enriquecedora, tanto para actores como para los internos del centro penitenciario asistentes, que, sin duda, “merece la pena porque fuimos conscientes de que el mensaje les estaba llegando y estaban respondiendo a ese estímulo. Es muy gratificante sentir que durante el tiempo en que transcurre la obra su puedan olvidar de que están privados de libertad y puedan soñar, imaginar y entrar en nuestra historia”, aseguraba Víctor Duplá.

    Tras su actuación en el centro penitenciario, ‘La Luciérnaga’ trabaja ya en su próximo montaje “Bajos fondos”, del autor ruso Máximo Gorki. Una historia que transcurre en un barrio marginal de la Rusia zarista donde se aborda la situación de personas en riesgo de exclusión social, entre las que se incluye, inevitablemente, algunas con discapacidad.