Encuentro virtual “Hablemos de igualdad”, en el marco del Día Internacional de la Mujer

  • Boletín: Nº 70. ABRIL 2021

    Temática: Encuentros ONCE Cartel del encuentro celebrado por el Consejo Territorial

    En el marco de los actos conmemorativos del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, desde ONCE Comunidad de Madrid se propuso un encuentro virtual bajo el título “Hablemos de igualdad”, organizado por el Consejo Territorial.

    En el encuentro, que se celebró el pasado 9 de marzo a través de la plataforma Zoom, participaron Elisabeth Díaz, mujer ciega total, profesora de FP Superior en Ciclos de Educación Infantil e Integración Social; Raquel Alba, mujer con sordoceguera, asesora de la Unidad Técnica de Sordoceguera de la ONCE; y Carlos Quirós, trabajador con discapacidad visual del área de Relaciones Internacionales, que ha disfrutado de las medidas de conciliación familiar.

    Fue inaugurado por la presidenta del Consejo Territorial, Teresa Rodríguez Peco, y por el delegado territorial, Luis Natalio Royo; y contó con la participación del vicepresidente del Consejo Territorial, David Olalla, quien condujo el acto, y las consejeras territoriales Teresa Sánchez, Cristina Barreto y Gloria Vizárraga, encargadas de presentar a cada uno de los protagonistas.

    Durante la inauguración, el delegado territorial aseguró que, a pesar de que en el Grupo Social ONCE no existe desigualdad salarial entre hombres y mujeres, todavía “quedan muchos retos por delante”. Explicó que, en la Comunidad de Madrid, entre la plantilla de agentes vendedores, el 68% son hombres y el 32% son mujeres, pero entre el personal no vendedor, el 39% son hombres y el 61% son mujeres. En el equipo de gestión, el 59% son hombres y el 41% son mujeres. En el global, el 65% son hombre y el 35% mujeres. Según estas cifras, “hay que seguir avanzando para conseguir equilibrar todas las plantillas”, afirmó.

    Por su parte, Teresa Rodríguez se refirió al principio de igualdad de oportunidades como uno de los motores del Grupo Social ONCE y explicó que desde el Consejo Territorial “somos y nos sentimos responsables de facilitar los valores de igualdad de oportunidades y, muy en especial en este día, para que el valor de igualdad de género se difunda e impregne todos los ámbitos de actuación de la institución”. Esta perspectiva “nos lleva a hacernos la pregunta de ¿cuál está siendo nuestro papel en la construcción de esta igualdad entre hombres y mujeres y hacia dónde debemos dirigir nuestros esfuerzos hacia el futuro?”, aseguró.

    Para dar respuesta a esta pregunta, el Consejo Territorial de Madrid celebró este encuentro virtual “Hablemos de igualdad”, con el objetivo de analizar, desde la experiencia personal de cada uno de los protagonistas, cómo han influido en sus vidas las políticas de igualdad y qué diferencias existen dentro y fuera del Grupo Social ONCE.

    Elisabeth Díaz, desigualdad debido a la discapacidad

    Elisabeth Díaz durante su intervención en el encuentroMujer ciega total, afiliada a la ONCE, que estudió la carrera de Psicología y ejerció como psicóloga, y actualmente es profesora de FP Superior en los Ciclos de Técnico de Educación Infantil y Técnico de Integración Social en un instituto público de la Comunidad de Madrid.

    En su caso, por las características de su profesión, considera Elisabeth que “más bien habría que trabajar por la igualdad de género en el sentido inverso, es decir, por tratar de que más hombres participen tanto en la formación como en el empleo en estos puestos de trabajo dedicados al cuidado y atención de otras personas, donde la presencia femenina es mucho más destacada”. Aseguraba Elisabeth que “mis mayores dificultades se han centrado más que en ser mujer, ya que en el ámbito que he elegido el papel de la mujer es predominante, se han debido a ser una persona con discapacidad”.

    A lo largo de toda su formación, Elisabeth contó con el apoyo y la atención educativa de la ONCE. Ahora, en el desempeño de su trabajo se encuentra con algunas dificultades como puede ser a la hora de vigilar exámenes y corregir exámenes manuscritos, o en las circunstancias actuales de semipresencialidad, tener que preparar presentaciones y clases virtuales. Para ello también cuenta con una ayuda de la ONCE, pero entiende que por parte de la Administración Pública todavía queda mucho por hacer. “Una vez que tú apruebas las oposiciones y tienes tu plaza, la Administración no se preocupa de conocer cuáles son las necesidades que puede tener una persona con discapacidad desempeñando una labor tan compleja como puede ser la docente”, explicaba. “Sí reservan plazas, pero no adaptan el puesto de trabajo, no proporcionan los apoyos que sí proporciona la ONCE para que las personas con discapacidad puedan desempeñar de una manera ajustada su puesto de trabajo”, aseguró.

    En relación a la igualdad de géneros, Elisabeth considera que “el hecho de que las mujeres con discapacidad seamos capaces de desempeñar roles tradicionalmente vinculados a la mujer, pero también otros roles menos habituales, nos ayuda en dos sentidos, como mujeres y como personas con discapacidad”.

    Raquel Alba: “siempre me he sentido como una más”

    Raquel Alba durante su intervención en el encuentroMujer afiliada con sordoceguera. Estudió Educación Especial, es Psicopedagoga, profesora de Lengua de Signos, ha realizado un curso como monitora de Ocio y Tiempo Libre y también de Gestión de Servicios Sociales en la ONCE, madre, y actualmente asesora en la Unidad Técnica de Sordoceguera de la ONCE.

    “Durante mi formación, siempre me sentí como una más”, aseguró Raquel, quien también contó con el apoyo de la ONCE para poder realizarla, en su caso a través de un guía intérprete que le facilitaba el acceso a toda la información y hacía de interlocutor con los profesores durante todo su aprendizaje. Tras su formación, Raquel también trabajó como agente vendedor “repartiendo ilusión y suerte”, afirmó.

    Desde la Unidad Técnica de Sordoceguera se está trabajando en la mejora de la empleabilidad de las personas sordociegas a través del plan de empleo, en el que actualmente hay 125 beneficiarios, 75 de los cuales son mujeres. “Desde mi trabajo como asesora de la Unidad Técnica de Sordoceguera –explicaba- represento al colectivo de personas con sordoceguera colaborando con diferentes compañeros en sacar adelante diferentes proyectos que favorecen la autonomía personal y la inclusión de las personas sordociegas”.

    En su caso, las mayores dificultades en temas de igualdad, como contó también Elisabeth, “se deben no tanto al género sino a la discapacidad, porque la sordoceguera pone grandes barreras, sobre todo en la comunicación”. “Pero somos un grupo muy heterogéneo y necesitamos hacer una mayor difusión sobre las capacidades que cada uno de nosotros y nosotras tenemos”, aseguró.

    Raquel considera que dentro del Grupo Social ONCE sí existe una igualdad entre mujeres y hombres con sordoceguera y, como ejemplo, destacó que, entre los 22 Agentes de Igualdad recién nombrados, una de ellas es una mujer con sordoceguera. Sin embargo, aseguraba que “la realidad de las mujeres con discapacidad fuera del Grupo Social ONCE es muy compleja porque existe la doble discriminación, principalmente por el gran desconocimiento de la sociedad ante esta discapacidad”.

    Carlos Quirós: “en la generación de padres jóvenes los roles se van equiparando”

    Afiliado que trabaja en FOAL como técnico de programas y proyectos de cooperación para fomentar la inclusión social de personas con discapacidad en América Latina. Viaja muy a menudo, pero aun así disfruta de la conciliación familiar.

    Carlos Quirós durante su intervención en el encuentroCarlos cree que su participación en el encuentro no se ha debido tanto a la excepcionalidad, sino a la normalidad, ya que considera que “en mi generación, la conciliación es una situación bastante extendida entre las familias, al menos en el hogar, porque en el mercado laboral sigue habiendo mucha perpetuidad de los roles asociados con la mujer, pero yo creo que en la generación actual de padres jóvenes las circunstancias han obligado a que los roles se equiparen”.

    Tras una experiencia “un poco negativa” dentro de la empresa en la que trabajaba cuando nació su primer hijo, ante el nacimiento del segundo, Carlos se encontró con una situación totalmente diferente trabajando ya para FOAL.

    Después, con la pandemia, “lo que era un derecho, la conciliación, se convirtió casi en una obligación y yo creo que esto ha supuesto un reto para todas las empresas -aseguró Carlos-, pero en mi caso, la verdad es que todo han sido facilidades para poder adaptarme a las necesidades familiares”.

    En opinión de Quirós, la conciliación es algo que poco a poco se debe ir abriendo camino en la sociedad a todos los niveles porque es una realidad cada día más palpable. “Es verdad –reflexiona- que las madres y los padres tenemos como una especie de presión autoimpuesta por no perderte muchas cosas de tus hijos, y lo que es esa fina línea entre lo que supone trabajar para vivir o vivir para trabajar se hace más delgada, porque todo el mundo tiene derecho a la conciliación, no solo los que tenemos hijos, pero sí se acentúa con la paternidad”.

    Ante la pregunta de si en algún momento se ha sentido como 'un bicho raro' por disfrutar de la conciliación, Carlos aseguró que “me hubiera sentido más bicho raro o fuera de sitio si no hubiera podido buscar y encontrar fórmulas para equiparar lo laboral con la vida cotidiana familiar. Yo creo que la típica expresión de ‘yo ayudo en casa’ empieza a chirriar, al menos en el círculo en el que yo me muevo, donde lo normal es que padres y madres se ocupen por igual de las tareas del hogar”.