60 personas con ceguera y discapacidad visual grave disfrutaron del placer de conducir en el Circuito del Jarama

  • Boletín: Nº 8. SEPTIEMBRE 2015

    Temática: Encuentros ONCE Foto de familia de todos los participantes en la experiencia de conducción

    Un grupo de afiliados de la ONCE Comunidad de Madrid pudo disfrutar por primera vez, el pasado 16 de julio, de la sensación de conducir en un ambiente de total seguridad, gracias a la iniciativa conjunta de SEATRACE y ONCE, ‘Conducir, una ilusión’.

    En total fueron 60 personas ciegas las que pudieron cumplir esta ilusión, un sueño irrealizable si no se lleva a cabo en un circuito como el del Jarama, ya que con tráfico normal es imposible. El acto contó con la presencia de Mikel Palomera, director de SEAT España; Carmelo Sanz de Barros, presidente del RACE; y Luis Miguel López Ruíz, presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Madrid, así como con los embajadores de SEAT, los actores María Castro y Maxi Iglesias. “La verdad es que cuando nos contaron el proyecto, lo primero que pensamos es que era una locura, pero al ir de la mano de dos empresas como RACE y SEAT, y contar con la experiencia de pilotos profesionales, le empezamos a coger cariño al asunto y al venir a hacer las pruebas vimos que no sólo podía ser posible, sino muy emocionante”, aseguraba Luis Miguel López durante la jornada.

    Así, todos los participantes pudieron superar un nuevo reto y cumplir una de sus ilusiones, gracias a un grupo de expertos monitores de ‘No + accidentes’, que les acompañaron durante la conducción, indicándoles y ayudándoles en todo momento, por lo que la jornada se desarrolló con total normalidad y sin incidentes.

    La experiencia se realizó con coches convencionales. Los SEAT León utilizados son vehículos de mercado, equipados con sistemas de seguridad que facilitan la conducción como asistente de control de carril, control de velocidad adaptativo, además de otros elementos más comunes y no menos importantes como los controles de estabilidad, ABS y airbags, aparte del cambio automático DSG, lo que hizo que los ‘conductores’-ciegos totales y personas con discapacidad visual grave- se pudieran sentir absolutamente seguros. 

    El programa comenzó con una charla a las personas ciegas para explicar la actividad, las medidas de seguridad y lasUna afiliada al volante del coche recibe instrucciones del monitor normas a seguir. Después, en el coche, se trató con cada alumno la adaptación al puesto de conducción y se hicieron pequeñas prácticas para coger el tacto a los pedales y evitar acelerones y frenadas bruscas. A continuación, se salió a rodar al circuito y se hicieron varias tandas con todos los participantes para que sintieran la emoción de ser "pilotos por un día".

    Los participantes consiguieron adaptarse al medio y llegaron a alcanzar velocidades superiores a los 100 km/h en la recta del Jarama. Esta velocidad, que puede parecer baja para personas que no tienen problemas visuales, es un logro para quienes lo hacen sin ver. Esta era la primera vez que personas ciegas entran en un circuito de velocidad a conducir por sí mismos, guiados sólo con las indicaciones de un monitor especializado. “No pretendemos conducir el día de mañana –afirmaba David Olalla, vicepresidente segundo del Consejo Territorial- sino que lo único que buscábamos es saber qué se siente al volante de un vehículo y gracias a esta iniciativa lo hemos conseguido”.